viernes, 27 de julio de 2007

Contratapa

El período comprendido entre 1990 y 1994 se trató de una época de cambios bruscos en Uruguay, América y el Mundo, tanto en política como en economía y sociedad. Cada uno de estos ámbitos en cada uno de los tres niveles sumado a las grandes personalidades de la época podrían componer un relato relativamente articulado de un período complejo de cambios bruscos e inesperados.

¿Qué pasaba en el Mundo?

Los 90 fueron el caótico comienzo del mundo unipolar en el que hoy vivimos. La caída del muro de Berlín y la Cortina de Hierro, la disolución de la Unión Soviética, la muerte de la antigua Yugoslavia y otros cataclismos sacudieron al mundo en lo que significó el fin del bloque oriental, entidad mas o menos formal conformada por países de Europa Oriental, Asia, África y Cuba; Comandada desde el Kremlin de una manera que rayaba lo imperial, y donde se depositaban las esperanzas que una parte importante de la humanidad tenía de un mundo igualitario y pacífico.
Al mismo tiempo, el Consenso de Washington gozaba de buena salud y numerosos Estados de Bienestar occidentales estaban siendo desmantelados con la esperanza que la apertura de los mercados orientales -que había comenzado con las reformas chinas llevadas adelante por Deng Xiaoping- creara un gran mercado mundial donde la utopía de la mutua complementación y cooperación comercial se hiciera realidad.
Mientras el mundo miraba hacia otro lado, se dio un renacimiento de los nacionalismos y las religiosidades, contra todos los pronósticos de los internacionalistas y los seculares que pregonaban desde principios de siglo el fin de la necesidad de tradiciones como la nación y la religión. Checoslovaquia se separó en dos Estados nacionales, la Unión Soviética y Yugoslavia hicieron lo propio, mientras el Papa Juan Pablo II venía de jugar un importante papel en el fin del mundo comunista y los extremistas islámicos comenzaban a marcar presencia con una bomba en el World Trade Center de Nueva York y el secuestro de un avión de Air France en Argelia.
A este período no le faltó violencia. La invasión iraquí a Kuwait y la implacable respuesta de occidente fueron la antesala del caos que hoy vive Irak y el principio del fin del pan-arabismo secular. Mientras tanto masacres que se pueden contar entre las peores del siglo se dieron en Rwanda y Bosnia, dos casos que además se caracterizaron por la tardía y fallida intervención de las Naciones Unidas, que siguen sin encontrar su rumbo en el mundo posterior a la Guerra Fría.

¿Que pasaba en América del Sur?

América vivía una época de frágil restauración democrática. Pinochet se retiraba de la presidencia Chilena, aunque manteniendo importantes parcelas de poder. Argentina vivía en la incertidumbre que causaba la posibilidad de nuevos levantamientos militares y el Plan Cóndor parecía gozar de buena salud, tal como confirmó el caso Berríos.
Mientras tanto, la fiebre del liberalismo, el libre comercio y la reducción del Estado convencía las jóvenes democracias. La figura emblemática de esta tendencia fue el Presidente argentino Carlos Saúl Menem, aunque muchos otros llevaron a cabo –o lo intentaron- políticas similares a las suyas a lo largo y ancho de América Latina, imitando lo que había pasado en el primer mundo unos a os atrás, bajo el liderazgo de los gobiernos de Thatcher y Reagan.
La caída de la Unión Soviética generó la sensación en varios lugares del Mundo que la humanidad caminaba hacia una multipolaridad capitalista, donde era necesario crear nuevos bloques. La creación de la Unión Europea a través del tratado de Maastricht en 1992 y la expansión del ASEAN en Asia del Sur fueron ejemplos de esto. El proceso del MERCOSUR se puede inscribir dentro de esta tendencia. Encabezado por el ya mencionado mandatario argentino y sus pares de Brasil, Paraguay y Uruguay, el Mercado Común del Sur fue creado como una unión aduanera que serviría para la promoción del libre comercio entre sus socios y de éstos en bloque con el Mundo, especialmente con los Estados Unidos. El proceso de integración latinoamericana que hoy transitamos tuvo como uno de sus mojones fundacionales este pensamiento neo-liberal.

¿Que pasó en Uruguay?

Uruguay vivió numerosos sacudones en el lapso de tiempo que coincidió con el gobierno de Luis Alberto Lacalle. La victoria del Partido Nacional llegó al igual que en 1958 con un discurso liberal, y fue la tercera vez en el Siglo XX que los nacionalistas llegaron al gobierno, siendo además la primera vez que asumía un blanco como Presidente de la República.
Este gobierno funcionó los primeros a os gracias a la "Coincidencia Nacional", un pacto con el Partido Colorado que se fue desintegrando con el correr del período, pero que selló la alianza entre colorados y blancos que gobernó en distintas coaliciones hasta 2005.
Las elecciones de 1989 vieron por primera vez al Frente Amplio ganar en Montevideo, que es gobernado por esta fuerza política hasta hoy, y que fue gobernado hasta 1994 por el hoy Presidente de la República. La popularidad de este gobierno, mas las exitosas campa as en defensa de las empresas públicas y una astuta sucesión de alianzas impulsaron un proceso de aceleradísimo crecimiento electoral de la coalición de izquierdas, que aumentó su caudal electoral del 21% en 1989 a un 30% en 1994. Esta tendencia de crecimiento se mantuvo por lo menos hasta 2004 y permitió el reciente acceso al Poder del FA.
Mientras tanto, el Estado le ganó la pulseada al intento de reforma liberal que Lacalle intentó llevar adelante, a través de una sólida oposición popular a la reducción del Estado expresada en la derogación a través de Referéndum de la Ley de Empresas Públicas.
Finalmente, es muy importante se alar que la transición democrática uruguaya no estaba terminada, cosa que se vio muy claramente en el Caso Berríos, que demostró la existencia de un Poder Militar paralelo, y no subordinado, al Poder Civil, con su propia agenda y lealtades, que parecían estar mas del lado de Augusto que de Luis Alberto. El escándalo de los espionajes que hizo rodar la cabeza del entonces Ministro de Defensa Nacional Mario Brito y protagonizado por el ex jefe de Inteligencia Aguerrondo debe ser inscrito en este marco de tensiones entre civiles y militares.

¿Cómo se desempeñó nuestra economía?

Los indicadores económicos y sociales del Gobierno de Lacalle parecen a simple vista ser muy buenos porque existió un consistente descenso de la cantidad de hogares pobres y de la mortalidad infantil que fueron acompa ados del crecimiento del PBI, el salario real y el Índice de Desarrollo Humano. En estos datos se basan hasta hoy los nacionalistas para afirmar en sus jingles electorales que "con los blancos vivimos mejor".
Sin embargo no todo fue color de rosa. El desempleo aumentaba incomodando al gobierno, mientras la balanza comercial se derrumbaba por el espectacular aumento de las importaciones en una época en la cual la prosperidad se medía en automóviles vendidos. Además, la deuda externa continuaba aumentando peligrosamente.
En este contexto vino el intento de reforma liberal y el violento ajuste fiscal con el que comenzó la administración Lacalle, que permitió que el Estado Uruguayo tuviera dos a os de superávit fiscal, cosa que casi no se había visto en los últimos 50 a os. Este ajuste a la baja del gasto público tuvo perniciosos efectos, por ejemplo en la educación, que vio reducido su presupuesto tomado como porcentaje del PBI. El MERCOSUR también incidió en la economía uruguaya, cuyas exportaciones se dirigieron crecientemente hacia el bloque regional, generando una dependencia que pocos a os después agravaría los efectos que las devaluaciones del Real y el Peso Argentino tuvieron sobre nuestro país.

Anotaciones finales

Se puede decir como conclusión que una parte importante de las características del Mundo y el Uruguay de hoy nacieron en el período que cubre este fascículo.
La hegemonía estadounidense, la integración latinoamericana, el crecimiento del Frente Amplio, la deuda externa y la coalición blanquicolorada entre otros son todos hechos que se desarrollaron a partir de esos tiempo turbulentos que significaron nada mas ni nada menos que el comienzo de la era en la que hoy vivimos.


Gabriel Delacoste
Estudiante Ciencia Política
U. de La República
Uruguay

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